martes, 7 de septiembre de 2010

Y es en el momento en el que mis ojos miran al vacio, cuando comienzo a perderme. A veces, me pierdo tanto que se me olvida donde estoy y sueño. Sueño con un mundo mejor donde no haya cabida para la tristeza. Donde el amor a la libretad gobierne el mundo.

1 comentario:

  1. si no hubiera tristeza cuando estuviéramos contentos no nos daríamos cuenta porque no habría con qué compararlo.



    (cosquillas
    y tés de las cinco)

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