miércoles, 29 de septiembre de 2010

De esos días.

Hoy es uno de esos días en los que pienso. En todo. En los que reflexiono. Hoy es de esos días en lo que me voy al puente yo sola, me pongo a mirar por la barandilla y me da por pensar.
Por imaginar que me depara el futuro. Que habría pasado si... o que no habría pasado. Por imaginar y recordar todos y cada uno de los pasos que he dado hasta llegar a donde estoy. Por ver que cambios he experimentado.
Hoy es de esos días, en los que cuando vuelvo a casa, me siento bien conmigo misma. Porque me doy cuenta de que mis errores están basados en una razón. Que tal vez, ahora vea equivocada. Pero no puedo arrepentirme de ellos, porque los cometí, basándome en algo que en ese momento creía o sentía.
Hay cosas que no siento ahora. Cosas que me son ahora muy lejanas. Quien sabe si por suerte o por desgracia. Hoy ya no siento los mismos miedos que sentía hace meses. Ya no siento lo mismo. O quizá sí, pero no lo siento igual. No lo se, la verdad.
Hoy es de esos días, en los que se que puedo comerme el mundo, que todo en lo que creo esta bien. Hoy es día, de cometer mil y un errores, y de que todos estén basados en un sentimiento. En un pensamiento. Hoy es un día para meditar acerca de los errores y los aciertos. Hoy es un día, para darme cuenta de que no importan las consecuencias. Hoy si creo en algo, lo hago. Esté bien, o esté mal. Lo único importante es saber porqué lo haces. Y creer en ti misma.

martes, 7 de septiembre de 2010

Y es en el momento en el que mis ojos miran al vacio, cuando comienzo a perderme. A veces, me pierdo tanto que se me olvida donde estoy y sueño. Sueño con un mundo mejor donde no haya cabida para la tristeza. Donde el amor a la libretad gobierne el mundo.